De la futura remodelación del Rico Pérez, a la construcción de un nuevo estadio. Éstos son los planes que tiene en mente Sonia Castedo, alcaldesa de Alicante, para ponerle el punto y final a uno de los eternos culebrones que rodean al entorno del Hércules. La primera edil ya ha tomado cartas en el asunto y pretende llevarse el nuevo coliseo blanquiazul a la nueva zona de expansión de la ciudad: Rabasa. Si finalmente se ejecuta la idea de Castedo, la alcaldesa acabaría con la polémica que se suscitó con los comerciantes de la ciudad cuando se conoció que la reforma del Rico Pérez incluía un macrocentro comercial en sus entrañas. De hecho, ya existe un preacuerdo con este colectivo para que no ponga trabas a la futura construcción del nuevo estadio junto la otra zona comercial ya proyectada en Rabasa (Ikea).
El Ayuntamiento también tiene bastante adelantadas las conversaciones con Enrique Ortiz, quien tendría que obtener una fuente de ingresos suficiente para poder construir su nuevo estadio. Cabe recordar que la reforma se iba a sufragar con los futuros beneficios que se generarían de la venta de los terrenos anexos al Rico Pérez. "Estamos haciendo números y estudiando la posibilidad de hacer un campo nuevo en Rabasa", reconocía ayer una de las voces más autorizadas del Hércules.
El siguiente paso que tiene que llevar a cabo Sonia Castedo es el de incluir en el nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) la ubicación del nuevo estadio en Rabasa. De momento, el Plan está en proceso de alegaciones y no se descarta que en breve se amplíen los plazos.
Una vez contentados los comerciantes, sólo falta que el acuerdo entre el Consistorio y Aligestión cristalice. Enrique Ortiz está dispuesto a aceptar la propuesta de Castedo siempre y cuando no se dispare el coste de la construcción del nuevo campo. Para ello, el Ayuntamiento podría facilitar la operación y cambiar el uso del Rico Pérez. De esta manera la parcela del actual estadio aumentaría su valor. Esto provocaría que Ortiz no tuviese que desembolsar una cantidad desorbitada. Los arquitectos del proyecto, Lamela y Ene-6 Subarquitectura, ya están estudiando las nuevas opciones que se han abierto


